HISTORIAS – Mujer al volante

De un día para otro, Solange Cisternas quedó sin marido, sin trabajo y con dos hijos chicos que criar, alimentar y educar. Gracias a su perseverancia en la búsqueda de un futuro mejor, se hizo minera. No solo eso. Es conductora de camiones de extracción. ¿Cómo lo hizo? Aquí los detalles.

Por Alfredo Galleguillos Castro // Fotos Minera Centinela

Los lunes, cada siete días, Solange Cisternas Muñoz (46) -separada, dos hijos- emprende el camino de dos horas y media hacia la ciudad de Antofagasta para descansar los siguientes siete días con su familia. Serán días de intenso regaloneo, de asumirse como mujer, madre y dueña de casa. De darse muchos gustitos. Y sin culpas, pues Solange es una mujer auténticamente orgullosa de sus logros.

Sin estudios superiores ni parientes vinculados con la minería, tras poner fin a un matrimonio de 17 años, en los últimos cinco se ha desempeñado como conductora profesional. Pero no de cualquier vehículo, sino de camiones de extracción de alto tonelaje en Minera Centinela.

De pie junto a una de las ruedas del Caterpillar de 300 toneladas, se ve diminuta. Una vez en la cabina, Solange Cisternas se empodera y conduce con serenidad y destreza la mole rodante a través de los surcos del rajo, trasladando una y otra vez la roca de este yacimiento de Antofagasta Minerals.

Sacrificios y recompensas

No es la única. Actualmente son cerca de 15 operadoras de género femenino por turno a cargo de la conducción de camiones de extracción, considerando 80 personas por equipo. Una cantidad varias vecesSolange_Cisternas mayor que en la época de su arribo. Un tiempo aquél en que la presencia de una mujer en faena todavía era un evento insólito. Para la “vieja guardia”, una cosa asociada a supersticiones, envidias e, incluso, oscuros presagios.

Pero nada hizo decaer el ánimo de esta mujer ante la oportunidad de brindar a sus dos hijos -un niño de 13 años y una niña de 14, por ese entonces- un futuro mejor. Es así como hoy estudian en la universidad las carreras de diseño gráfico y enfermería, respectivamente.

Esta felicidad, no obstante, no estuvo ajena de sacrificios personales y familiares. La vida de la mujer minera puede ser tan o más difícil que la del hombre. Por el apego con los hijos, sobre todo. Desde adolescentes debieron adaptarse a ser autónomos, ayudar a su abuela y a su tía que los cuidaban mientras la mamá estaba en la mina.

Orgullo y ejemplo

Y, ella, aprendió a guardar su melancolía en el desierto. “Son hijos maravillosos –expresa con la garganta hecha un nudo-. Doy gracias a Dios que me salieron buenos niños, buenos hijos… Cuando me vine a trabajar, tomé la decisión, quedé aceptada aquí y se me dieron las condiciones. Ellos tomaron con madurez lo que venía y han sido súper responsables hasta el día de hoy”, comenta.

– ¿Qué siente ser una de las pocas mujeres que trabaja en minería y, más encima, siendo responsable de los camiones más grandes de la faena?

-El hecho de trabajar aquí en la minería para todos es algo especial, es como llegar a un tope máximo, especialmente para una persona sin estudios superiores. Pero no por ello es fácil. Es un trabajo maravilloso, que implica adquirir muchos conocimientos y yo me siento orgullosa de estar aquí. Yo lo vi como una opción de vida para poder salir adelante, salir con mis hijos adelante.

– ¿Y sus hijos como llevan esto de tener una mamá minera?

-Ellos felices. Siempre me están diciendo lo orgullosos que se sienten de mí. Bueno y las amigas, los compañeros de curso. Siempre es igual: “¡Oh, la tía maneja camiones… Y esos camiones gigantes!”. Entonces yo igual me creo el cuento, porque no es cualquier cosa lo que hacemos aquí.

– ¿Qué significa ser pionera en un trabajo tan especial como el que desempeña?

– Es un orgullo. Lo importante de esto es que si yo puedo ser un eslabón para animar y estimular a las mujeres para probar con este trabajo… yo quedo feliz. Todavía existe en la minería una brecha respecto de las mujeres. Se puede acortar mucho más. Ese es el valor de mi historia.

 

One thought on “HISTORIAS – Mujer al volante

  1. También me he sentido orgullosa de esta gran amiga, aperrada como ella sola, excelente amiga, madre, hija, tía y hermana. Felicitaciones por ella , por todos sus logros alcanzados, y por haberle dado esta linda entrevista que de verdad se lo merece.

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