En Perú advierten que precio de energía “ya iguala a Chile”

Perú costo electricidad
“A pesar de los abundantes recursos energéticos que posee el Perú”, las tarifas residenciales van camino a ser de las más caras de la región, “al extremo de que ya iguala a la de Chile, país que muchos consideran poco competitivo en energía”, alerta reportaje de Diario El Comercio de Lima.

Las tarifas de energía eléctrica a clientes residenciales se han encarecido en el último año, a pesar de la sobreoferta de generación. La evidencia apuntaría a que esta situación empeorará en los años venideros. Así lo aseveran las generadoras peruanas que indican que los recibos de luz de los usuarios residenciales se incrementarían en 17,38% de aquí al 2020.

Según El Comercio de Lima, una de las causas sería los “sobrecostos” que pagan los usuarios finales por concepto de peaje de conexión. Este cobro se destina a un fondo de desarrollo de proyectos y programas energéticos, según refiere Carlos Herrera Descalzi, ex ministro de Energía y Minas, citado por el matutino.

A la fecha, este cobro adicional en la tarifa aporta hasta un 20% del financiamiento para 80 obras de infraestructura energética, “que nada tienen que ver con el concepto de peaje de conexión (o transmisión)”, dice el medio limeño.

Es el caso de las centrales de energía renovable que el Estado de ese país licita periódicamente, de programas como el Fondo de Inclusión Social Energético (Fise) y el Fondo de Compensación Social Eléctrica (Fose) y, desde el 2015, del Gasoducto Sur Peruano (GSP), el cargo más oneroso de todos.

“Solo el GSP incrementará de 20% a 34% la participación de todos esos cargos en la tarifa residencial al año 2020”, apuntan las empresas de generación consultadas. Esto significa que por cada S/100 (soles) en los recibos de luz, S/34 servirán para financiar el gasoducto y otros ítems que hoy existen y los que se irán añadiendo.

Nuevos cargos

El cargo asociado al GSP es conocido como garantía por red principal (GRP) y su pago anual se calcula trayendo a valor presente los US$7.320 millones que costará la construcción y operación de dicha obra de infraestructura.

El Organismo Supervisor de la Inversión en Energa y Minería (Osinergmin) estima que en Perú este pago anual asciende a US$912 millones. La cláusula 14.6 del contrato de concesión del GSP obliga a recaudar el 90% de la primera armada (US$821 millones) con cargo a los recibos de luz en el período 2015-2018.

El supuesto implícito es que la GRP se irá extinguiendo en años subsiguientes, en la medida en que el ducto se empiece a llenar (desde 2019). Lo que pocos saben, sin embargo, es que la puesta en marcha de esta obra traerá aparejado un cargo extra.

Subsidio a gas

“El quid del asunto es el siguiente: la ley establece que el gas para las centrales térmicas del nodo energético del sur (supuesta ancla del gasoducto) debe tener el mismo precio que el despachado a las centrales térmicas de Chilca, pero la verdad es que llegará al sur con un precio mayor. Ese diferencial, de al menos US$2, será absorbido con otro cargo en la tarifa residencial para que las centrales del nodo no pierdan competitividad frente a sus pares de Lima”, advierte un ejecutivo de una empresa de generación.

Este nuevo “sobrecosto” se denomina cargo por desconcentración y será incluido en los recibos de luz desde el 2020. “Calculamos que este sobrecosto añadirá unos US$441 millones anuales a la tarifa residencial”, añade el ejecutivo.

Pero eso no es todo. Este año empezó a regir también el cargo por capacidad de generación, que subsidia con US$38 millones anuales a las dos centrales del nodo: la de Mollendo (actualmente en reparación) y la de Ilo (en construcción).

Transparentar

Carlos Herrera Descalzi y Manuel Romero Caro aconsejan que el GRP no sea pagado por los usuarios eléctricos sino por el Tesoro Público. También han propuesto renegociar el contrato del gasoducto, aprovechando la reciente salida de Odebrecht y el ingreso de Sempra y Techint al consorcio operador.

Otros consideran que es un mal precedente renegociar contratos. En lo que todos sí están de acuerdo es en dos puntos: uno, que el Estado no debe agregar más cargos al peaje de transmisión y, dos, que urge explicitar (transparentar) en los recibos de luz aquellos cargos relacionados con el GSP en vez de “dejarlos escondidos en la tarifa”.

Foto: Osinergmin

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