OPINIÓN: ¿Y si hablamos de crecimiento en serio?

Álvaro García
“…implementar grandes proyectos de inversión requiere reducir la conflictividad socioambiental que los afecta; por lo tanto, fortalecer la relación entre las empresas, las comunidades y los gobiernos locales…”.

Por Álvaro García H., presidente ejecutivo de Alianza Valor Minero

Cochilco acaba de reportar una reducción de 36% en los proyectos de inversión mineros, esto es, cerca de US$ 28 mil millones, más de la mitad de lo que invierte Chile en un año. Si bien esta caída se debe principalmente al menor precio del cobre, es necesario mirar esta señal en el contexto de una significativa caída en la inversión total del país y también del ahorro, que por primera vez en décadas baja del 20% del producto. Ahorro e inversión son los motores del crecimiento; su reducción no solo afecta la recuperación económica, sino el potencial de crecimiento del país en el mediano plazo. Es necesario recuperar mayores niveles de inversión, más allá de los vaivenes del precio del cobre. Y más allá de las coyunturas.

Chile no solo requiere aumentar su ritmo de crecimiento. Debe hacerlo avanzando hacia una economía diversificada e integrada a la economía del conocimiento. Nuestras riquezas naturales y el lugar de privilegio a nivel global que tenemos en muchos productos (cobre, vino, salmones, y otros alimentos) son oportunidades inmejorables para ser parte de grandes cadenas de valor a nivel mundial. Son ecosistemas naturales para el desarrollo de la innovación y la aplicación del conocimiento, en áreas tan distintas como la provisión de servicios, biotecnología, internet de las cosas, y aplicaciones de big data . Este es el potencial que debemos usar para generar nuevas industrias en Chile. Industrias propias de la era del conocimiento y que abren oportunidades para un crecimiento más sostenible.

El desafío de hoy no es solo recuperar la inversión, sino que ella se oriente hacia una mejor inserción económica internacional para Chile. Lograrlo requiere del compromiso y la colaboración de distintos actores, una tarea compleja en el clima de desconfianza en que vivimos. Sin embargo, es indispensable de asumir, a riesgo de seguir a muchos países que cayeron en la trampa de los ingresos medios, por haber sido incapaces de producir los cambios culturales que contribuyan a fortalecer las redes de colaboración entre grupos con distintos intereses y visiones.

Fortalecer colaboración

La sociedad en red ha multiplicado las voces que demandan ser escuchadas y, por ende, la necesidad de lograr articular intereses diversos es condición de éxito para cualquier emprendimiento, sea político, empresarial o ciudadano.

Por ejemplo, asumir la oportunidad de generar un ecosistema de innovación que movilice a Chile hacia la economía del conocimiento requiere fortalecer la colaboración entre empresas, centros de investigación y gobierno. Ninguno de estos actores, por sí solo, es capaz de movilizar la innovación que requiere competir en la economía global y ser parte de sus cadenas de valor.

Chile tiene una productividad promedio equivalente a la mitad de la OCDE y uno de sus principales retrasos se encuentra en la organización del proceso de trabajo. Condición de éxito para superar este problema es el diálogo fructífero entre empresario y sindicato, una práctica que no puede ser tildada de común.

Implementar grandes proyectos de inversión requiere reducir la conflictividad socioambiental que los afecta; por lo tanto, fortalecer la relación entre las empresas, las comunidades y los gobiernos locales. La orientación hacia el beneficio compartido en el territorio requiere de diálogo y de concertación de esfuerzos entre los distintos actores, hacer coherentes los intereses de la empresa y la comunidad, hacer coherente la inversión pública y privada.

Construir una visión

También podemos avanzar mediante la cooperación con nuestros países vecinos. Perú se acerca a ser el segundo productor de cobre a nivel mundial. Argentina, Ecuador y Colombia tienen un gran potencial minero. Ello conlleva amenazas y oportunidades con las que debemos saber lidiar, dialogando.

Si queremos hablar en serio de inversión y crecimiento, debemos hablar de cómo fortalecemos los lazos de colaboración y confianza entre todos los actores que harán el progreso posible.

Esa es la apuesta que hoy está realizando Alianza Valor Minero al generar una plataforma de diálogo entre los distintos actores sociales, públicos y privados para construir en conjunto una visión sobre el desarrollo de los recursos naturales a futuro e impulsar las iniciativas y proyectos que materialicen esa visión. Y en este contexto estamos trabajando en el proyecto ProDiálogo, que permite crear un sistema de gestión pública y diálogo permanente para atraer no solo más, sino mejores proyectos VIS -Virtuosos, Inclusivos y Sostenibles- de inversión a Chile.

Columna de opinión publicada originalmente en El Mercurio. Foto de t13.cl

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