(OPINIÓN) Sobre la capitalización de Coldeco

Codelco

Por Patricio Arrau, economista.Patricio Arrau, economista

  • “Por 10 años se extrajeron US$ 10 millones para el erario nacional. De algún modo nos estábamos haciendo lesos. Nuestras cuentas fiscales estaban menos sanas de lo que pensábamos, puesto que descapitalizar Codelco no puede ser una política fiscal sana. Es una muy mala idea”.

Recientemente, en un acto que no hace más que confirmar el firme control que ha adquirido el ministro de Hacienda en el último tercio del gobierno, se anunció una capitalización de Codelco en US$ 975 millones. De estos, US$ 500 millones vienen de la ley 20.790 de octubre del año 2014 que permite capitalizar hasta US$ 3.000 millones entre esa fecha y febrero de 2018 y del cual se utilizó US$ 600 millones el año pasado y se utilizarán estos US$ 500 este año.

Los restantes US$ 475 millones se obtendrán de una modificación legal a la Ley Reservada del Cobre. Esta ley, de la época del Presidente Frei Montalva, fue modificada en el gobierno del general Pinochet para asegurar que las Fuerzas Armadas tengan recursos para la defensa nacional por un monto anual del 10% de las ventas brutas de Codelco. Esos fondos, que se entregan mes a mes por la minera estatal, se acumulan en una cuenta especial reservada de la Tesorería General de la República (TGR) y se desembolsan de acuerdo a las autorizaciones de gastos que haga el gobierno año a año. Las Fuerzas Armadas no tienen capacidad discrecional para estos gastos, sino que deben negociarlos año a año. Es decir, desde el bolsillo estatal de Codelco, los fondos pasan al bolsillo de la TGR para respaldar gastos anuales de defensa. Aunque no se sabe con certeza, es posible que esos fondos alcancen a unos US$ 5 mil millones hoy día. Mientras el precio del cobre estaba alto, los excedentes de Codelco alcanzaban para sus inversiones y para transferir estos fondos y acumularlos en esas cuentas. En los últimos años, sin embargo, y dada la Ley Reservada que obliga a transferir un mínimo que para este año excedía con creces el 10% de las ventas, Codelco debe endeudarse y estresar significativamente su balance para pagar esos fondos que van a otro bolsillo del Estado.

Por ello, esta modificación de la Ley Reservada del Cobre que ingresa con suma urgencia estos días no hace más que devolver a Codelco este exceso que se estimó en unos US$ 475 millones adicionales este año. Posiblemente sea menos que eso, puesto que el precio ha subido y el cierre de año se ve mejor, pero en todo caso es una gran propuesta del ministro de Hacienda para que los chilenos tomemos conciencia de que no podemos descapitalizar la mayor empresa pública del país. Por 10 años se extrajeron US$ 10 millones para el erario nacional. De algún modo nos estábamos haciendo lesos. Nuestras cuentas fiscales estaban menos sanas de lo que pensábamos, puesto que descapitalizar Codelco no puede ser una política fiscal sana. Es una muy mala idea. Bien ha estado el presidente del Directorio, Oscar Landerretche, remarcando por estos días este punto.

¿Cómo es esto de que no hay un “misero” peso para las negociaciones salariales, como dijo elocuentemente el Presidente Ejecutivo Nelson Pizarro, y sin embargo hay US$ 975 millones para capitalizar Codelco? Es difícil de explicar, pero es absolutamente cierto. No hay un peso para gastos de operación (salarios) ni para gastos sociales adicionales. Los hemos ocupado todos. Por ello el austero Presupuesto 2017 era imprescindible. Sin embargo, sí hay recursos para capitalizar Codelco y otros futuros desembolsos de inversión. Pienso en la urgente necesidad de aportar recursos de infraestructura portuaria, energética, logística, etcétera.

Lo importante es que los proyectos tengan retornos para el Estado superiores a la tasa de descuento de proyectos, que a su vez es superior a la tasa a la cual el Estado puede endeudarse. Difícil de entender pero absolutamente necesario de explicitar en el debate público. Hay recursos para proyectos públicos de inversión que son rentables. Finalmente, esta modificación legal de la Ley Reservada del Cobre nos recuerda que tenemos pendiente una derogación definitiva. Que las FF.AA. pasen a financiar la defensa nacional que todos apreciamos como corresponde a países civilizados, esto es, con presupuestos plurianuales Un tema inescapable para la campaña presidencial del 2017.

Publicado en el 17 de diciembre de 2016 en Diario La Tercera (www.latercera.com).

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